martes, 29 de julio de 2008

Paro

Hace tiempo que no escribía, bueno en realidad el único fin es de este blog es poder leerme a mi mismo, ya que nadie entra por estos lares. Trabajo en un servicio público y cuatro semanas atrás estuvimos con varias movilizaciones, paros, protestas, etc. por demanda de mejores condiciones laborales.

Era la primera vez que como aisladamente realizábamos un paro, y además con tanto días de duración, todos los paros anteriores eran dentro del conjunto de la Administración Pública. Lamentablemente las metas no se lograron, y no sólo eso sino que la organización gremial que nos agrupa perdió mucha credibilidad por la falta de transparencia, liderazgo y valor de los dirigentes, que, triste es decirlo, defraudaron las expectativas de los trabajadores. Esto no sólo es mi convencimiento, sino que también el de otros y otras colegas que han visto que todo el esfuerzo fue en vano.

El único dirigente que se atrevió a dar la cara en mi oficina, es a mi juicio el único ser humano valioso de ese grupo de dirigentes, lo conozco hace varios años y estudiamos juntos en la universidad. Él señaló que en el fondo el petitorio era excesivo y que los dirigentes tenían claro que el Gobierno nunca aceptaría nuestras demandas. Yo le pregunte como entonces aceptaron construir un petitorio que era factible de lograr, la razón según él era que las demandas habían sido acordadas por lo trabajadores que asistieron a la pasada Asamblea General.

Lo anterior, solo me ratifica la enorme irresponsabilidad de la dirigencia en aceptar demandas sabiendo que eran imposibles de concretar. Por mucho que éstas hayan provenido de la Asamblea General, es obligación del presidente de la asociación asumir el rol de líder que le correspondo y guiar a los funcionarios en el establecimiento de demandas realistas. Sin embargo, la actuación de este mediocre personaje, que sólo por error de la Teoría de la Evolución de las Especies pudo llegar a encabezar una asociación gremial de mas de 2.000 socias, es manifiestamente torcida y oscura; durante el transcurso de las movilizaciones, se cuidó mucho de decir que pedíamos demasiado, todo lo contrario nos arengaba hablando de la justicia de nuestro petitorio. Aquí hay negligencia culpable o sino vil engaño de parte de los dirigentes, que de un día para otro aparecen con un acuerdo logrado con el Gobierno a espaldas de los trabajadores, que mas encima no se condice en nada con nuestras demandas originales, es casi una realidad esquizofrénica; se pide una cosa y se obtiene otra completamente distinta, muy difusa en sus detalles pero que se percibe muy inferior en alcance y beneficios a lo esperado.

Pensar que cada vez que hay elecciones, este tipo y su pares aparecen con un gran números de votos que les permite reeligirse tranquilamente. ¿Cómo puede haber gente tanto ignorante y tonta que siga votando por escoria como ésta? Bueno, creo que la pregunta está demás, basta con ver que mas de la mitad de los chilenos en condiciones de vota lo hicieron por el actual Gobierno, eso aclara todo.

Lo mas molesto de todo, es que transcurrido tantos días de la finalización del paro sigue sin haber claridad sobre lo ofrecido por el Gobierno. La Asociación Gremial se disculpa diciendo que el Ministerio no ha querido refrendar lo acordado, razón por la cual no ha divulgado el acuerdo. Realmente no entiendo tanta debilidad de los dirigentes, tanto desprecio del gobierno por sus trabajadores. Que rabia y que frustración.

De mantenerse la situación actual, tengo claro dos cosas; de lo poco que se puede entender del acuerdo llegado con el gobierno deduzco que no me beneficia, por cuanto se enfoca una vez mas en los funcionarios de mas bajos ingresos, como si el resto no fuésemos trabajadores también, y lo segundo es que no volveré a participar de movilización alguna en lo sucesivo, por lo menos mientras se mantengan como dirigentes gremiales los actuales parásitos que tenemos, no estoy dispuesto a que me engañen nuevamente ni ha que me usen para que otros ganen.

lunes, 10 de marzo de 2008

Flaites

Los flaites son una plaga, una peste que pulula por nuestra patria. Son la escoria social que 17 años de gobierno de la Concertación ha logrado multiplicar y expandir como si un cultivo de bacterias se tratara.

Pero ¿Que son los flaites concretamente? Son seres vivos, en apariencia humanos que provienen de un estrato social bajo o marginal y que han adoptado el camino del flaitismo militante, o sea, viven de la delincuencia, escuchan reggaeton o cumbia o alguna basura similar, y hablan en un dialecto mezcla de castellano vilmente deformado, coa y sonidos guturales. Viven generalmente en poblaciones en las que nadie en su sano juicio entraría voluntariamente.

Cabe hacer una distinción, flaite no es sinónimo de pobre, ya que muchos chilenos viven en esa condición y no son flaites. Por lo demás, es frecuente observar que muchos flaites cuentan con recursos suficientes para tener auto y ropa cara pero flaite.

Los infaltables e inefables izquierdistas de siempre, que por ahora detentan el poder, siempre encuentran una justificación para lo injustificable; los flaites son el producto de las exclusiones del sistema imperante, han sido objeto de violencia y discriminación y por lo tanto no solo deben ser aceptados sino que se deben destinar todo tipo de recursos para su protección social. Si, cuando la policía atrapa a uno de estos delincuentes menores de edad es frecuente escuchar que el Estado debe proporcionar medidas de protección al pastelito, y yo me pregunto ¿Quién protege a la sociedad de esta escoria?

Este problema es muy grave, día a día va creciendo, no hace falta indicar en que sector de la población está la mas alta tasa de natalidad, y la mas alta incidencia de madres solteras adolescentes. Amplios sectores de nuestra ciudad capital están en poder de estos verdaderos bárbaros del siglo XXI, con la diferencia que los bárbaros de la antigüedad eran guerreros valientes y los flaites son cobardes por naturaleza y constitución, nos son nada fuera de su patota o pandilla.

¿Hay solución?, en el corto y mediano plazo no creo. Lo único que se puede hacer es que el Estado reprima a los flaites arrinconándolos a sus covachas y que no se muestren con la libertad y actitud desafiante con la que hoy deambulan por la ciudad. Otra medida sería prohibir de frentón las barras bravas de los equipos de fútbol para así cortar con una de sus formas de reunión. Ambas acciones son obviamente impensables en el actual gobierno, e incluso en uno eventual de la Alianza, por su sentido de culpa en la violación de los DD. HH. durante el Gobierno Militar.

Algunos dirán que el medio sacar de la marginalidad a estos individuos, es una mejor educación que es el único instrumento para la promoción social y para inculcar valores que en el hogar no existen (recordemos que lo típico es que los flaites nacen en familias mal constituidas). Sin embargo, a estas alturas del partido ¿Hay alguien que pueda apostar a favor de la Educación Pública de Chile? Las causas de su baja calidad y obsolescencia de métodos de enseñanza son demasiado complejas y profundas para resolverlas con una Reforma Educacional hecha por políticos.

Negro se ve el panorama, y no es chiste, especialmente para quienes con frecuencia tenemos que toparnos con estos preclaros hijos (¿abortos?) de Chile, conocidos como flaites.

viernes, 18 de enero de 2008

Libros II

¿Puede haber algo más inútil que un libro de autoayuda? Si, la persona que lo lee es más inútil. Me cuesta entender que alguien destine dinero, tiempo y esfuerzo en leer recomendaciones o pseudos experiencias de vida de una persona que probablemente es más ignorante y tiene más problemas que el mismo lector.

Reconozco que no he leído ninguno de tales libros. ¿Cómo gastar mis neuronas en leer “Los hombres son de Marte y las mujeres de Venus”, o “El vendedor mas grande del mundo” o algunos de los panfletos de Paulo Coelho? Imposible.

Es mil veces preferible leer buena literatura, y no sólo la que proviene de escritores latinoamericanos, sino que (preferentemente en mi caso) también obras de autores europeos. ¿Alguien habrá leído “Hambre” de Knut Hamsun (Premio Nobel en 1920)? Se lo recomendaría a cualquiera que sufriera de anorexia, si no le dan ganas de comer al leerlo entonces ya no tiene remedio. También se lo recomiendo a alguien que tenga dudas sobre lo que es conservar la dignidad aún en las condiciones más adversas.

Cuando digo “buena literatura” tampoco me refiero a sesudos y profundos libracos de intrincado significado. Una vez traté de leer “Rayuela” de Julio Cortázar, no me avergüenza decir que no me dio el cuero (como se dice en Chile), de las pocas páginas que pasé no entendí nada.

Creo que tengo un prejuicio respecto de los escritores latinoamericanos y sus obras, producto del izquierdistoide sentido o significado que muchas veces les dan a sus libros. Siempre lo mismo, pobreza, marginación, mestizaje, naturaleza inhóspita (calor tropical o frío), subdesarrollo, desigualdad social, etc. etc. etc. Rara vez algo positivo. Es cierto que en Latinoamérica existe todo eso, pero no sólo eso.

Para que hablar del cine, en Chile por lo menos, casi todas las películas se ambientan en los sectores más pobres, mostrando las andanzas de flaites, delincuentes, y escoria social de diverso tipo. Parece que los que no somos pobres no existimos sino como extras. Por eso mismo, casi nunca las veo, no me representan en absoluto.

Últimamente he leído muchos comentarios elogiosos con respecto a la obra del fallecido escritor chileno Roberto Bolaños, incluso un importante diario de USA clasificó uno de sus libros como uno de los mejores del 2007. Creo que una vez que termine el libro que estoy leyendo me conseguiré alguno de Bolaños.

Sin proponérmelo concientemente he leído varias sagas de libros relacionados con un mismo tema; obviamente “El señor de los Anillos” (incluido “El Hobbit”) de J.R.R. Tolkien, la trilogía de “Fundación” de Isaac Asimov, seis de los libros “El Caballo de Troya” de J.J. Benítez, los seis libros de “Las Aventuras del Capitán Alatriste” de Aturo Perez-Reverte (¡Como hace falta en Sudamérica un escritor como él!), tres de los siete libros de la “Torre Oscura” de Stephen King. También he intentado seguir la saga de “Crónicas de la Prehistoria” de Michelle Paver, pero lamentablemente a Chile sólo llegaron sus dos primeros libros “Hermano Lobo” y “El Clan de la Foca”. En el año 2005 fue publicado en inglés el tercer libro “Soul Ester” (“Devorador de Almas”) y aún no llega a Chile, parece que se encuentra agotado en España, así que probablemente no llegue no mas, para colmo de males pasaron dos años para que fuera traducido al castellano ¿Cómo tanto? En el año 2007, salió (en inglés obvio) el cuarto volumen “Outcast” quizás tampoco llegue país, es el precio a pagar por vivir en el confín del mundo civilizado.

miércoles, 9 de enero de 2008

Libros

El primer libro que recibí de regalo fue “Las Aventuras de Gulliver” de la Editorial Billiken, y fue para mi 11° o 12° cumpleaños. Lo disfruté mucho, estaba escrito en forma amena y con hermosas láminas. Creo que todavía lo tengo, guardado en alguna parte.

En noviembre de 1976, compré mi primer libro; “Piloto de Stukas” escrito por el Crnel. de la Luftwaffe Hans Ulrich Rudel, quien relata su experiencia en la Segunda Guerra Mundial, como piloto de bombardero en picado Junkers Ju-87 y posteriormente como cazatanques Ju-87 G. Este libro desde que lo leí me marcó, sus extraordinarias hazañas, habilidad, valor y persistencia me impresionaron profundamente, lo que no ha menguado con el tiempo. Recuerdo lo frustrante que me resultaba en mi preadolescencia que un héroe de la magnitud de Rudel fuese totalmente desconocido, y sólo supiéramos de películas de Hollywood con héroes de mentira. Creo que mas adelante en otro post trataré con mayor detalle la vida de este gran aviador.

Otro libro que llegó a mis manos de adolescente, y modificó para siempre mis creencias religiosas fue “El Ermitaño” de Lobsang Rampa, lo que me motivó a seguir con varios de sus otros libros, tales como, “El Tercer Ojo”, “El Cordón de Plata”, “El Medico del Tibet”, “Mi vida con el Lama”, etc. Acostumbrado a escuchar sólo la versión cristiana (católica mas bien dicho) de la creación del mundo, del hombre y del único dios, conocer respecto de la reencarnación, viajes astrales, karma, antiguas civilizaciones desconocidas desaparecidas hace miles de años, etc., abrieron mi mente a un conocimiento mas amplio y que se encuadraba mejor a las respuestas trascendentales que yo esperaba (y espero) encontrar. El autor de esos libros fracasó en el empeño de hacer creer que era la reencarnación de un alto lama del Tibet, pero tuvo un gran éxito en difundir un conocimiento esotérico que estaba disperso y era desconocido para la gran mayoría de las personas. Aunque no es una búsqueda o un estudio sistemático, de a poco he ido tratando de complementar ese conocimiento, pero siempre de filtrando la información ya que mucha es tendenciosa, tergiversada, manipulada, falsa o es de sospechoso origen, o sea chanta como decimos en Chile. Un claro ejemplo de lo anterior, es el llamado Santo Grial, que mediante una sorprendentemente fuerte campaña comunicacional (película, novela, documentales) se nos pretende hacer creer que se relaciona con la supuesta descendencia de Jesucristo, en circunstancias que el grial corresponde a una tradición muy anterior al cristianismo. Se supone que el grial es una gema de extraordinaria antigüedad, que tiene grabados algunos símbolos esotéricos, y que da a su poseedor un poder supremo.

Para finalizar, quiero citar tres libros que me resultaron horriblemente aburridos, a tal punto que ninguno lo terminé, a pesar que eran lectura obligatoria en el colegio (no recuerdo, pero así debe haberme ido en las respectivas pruebas). Me refiero a “Martín Rivas”, “Pacha Pulai” y “El Diario de Ana Frank”. Con el tiempo he llegado al convencimiento que no necesariamente eran latosos, sino que estaban equivocadamente incluidos en el plan de lectura de niños sin el desarrollo suficiente para apreciar su contenido, lo que creo sigue sucediendo hoy. Sin embargo, como descargo debo mencionar que en el caso de “Martín Rivas” el curso debió dividirse en varios grupos que representaron algunos de los capítulos de la novela, a mi me tocó actuar como “Agustín” un personaje bien difícil ya que requería usar un acento afrancesado, pero salí airoso, me divertí harto y me saqué un 7 (para quienes no lo saben un 7 es la máxima calificación en el sistema educacional chileno).