miércoles, 9 de enero de 2008

Libros

El primer libro que recibí de regalo fue “Las Aventuras de Gulliver” de la Editorial Billiken, y fue para mi 11° o 12° cumpleaños. Lo disfruté mucho, estaba escrito en forma amena y con hermosas láminas. Creo que todavía lo tengo, guardado en alguna parte.

En noviembre de 1976, compré mi primer libro; “Piloto de Stukas” escrito por el Crnel. de la Luftwaffe Hans Ulrich Rudel, quien relata su experiencia en la Segunda Guerra Mundial, como piloto de bombardero en picado Junkers Ju-87 y posteriormente como cazatanques Ju-87 G. Este libro desde que lo leí me marcó, sus extraordinarias hazañas, habilidad, valor y persistencia me impresionaron profundamente, lo que no ha menguado con el tiempo. Recuerdo lo frustrante que me resultaba en mi preadolescencia que un héroe de la magnitud de Rudel fuese totalmente desconocido, y sólo supiéramos de películas de Hollywood con héroes de mentira. Creo que mas adelante en otro post trataré con mayor detalle la vida de este gran aviador.

Otro libro que llegó a mis manos de adolescente, y modificó para siempre mis creencias religiosas fue “El Ermitaño” de Lobsang Rampa, lo que me motivó a seguir con varios de sus otros libros, tales como, “El Tercer Ojo”, “El Cordón de Plata”, “El Medico del Tibet”, “Mi vida con el Lama”, etc. Acostumbrado a escuchar sólo la versión cristiana (católica mas bien dicho) de la creación del mundo, del hombre y del único dios, conocer respecto de la reencarnación, viajes astrales, karma, antiguas civilizaciones desconocidas desaparecidas hace miles de años, etc., abrieron mi mente a un conocimiento mas amplio y que se encuadraba mejor a las respuestas trascendentales que yo esperaba (y espero) encontrar. El autor de esos libros fracasó en el empeño de hacer creer que era la reencarnación de un alto lama del Tibet, pero tuvo un gran éxito en difundir un conocimiento esotérico que estaba disperso y era desconocido para la gran mayoría de las personas. Aunque no es una búsqueda o un estudio sistemático, de a poco he ido tratando de complementar ese conocimiento, pero siempre de filtrando la información ya que mucha es tendenciosa, tergiversada, manipulada, falsa o es de sospechoso origen, o sea chanta como decimos en Chile. Un claro ejemplo de lo anterior, es el llamado Santo Grial, que mediante una sorprendentemente fuerte campaña comunicacional (película, novela, documentales) se nos pretende hacer creer que se relaciona con la supuesta descendencia de Jesucristo, en circunstancias que el grial corresponde a una tradición muy anterior al cristianismo. Se supone que el grial es una gema de extraordinaria antigüedad, que tiene grabados algunos símbolos esotéricos, y que da a su poseedor un poder supremo.

Para finalizar, quiero citar tres libros que me resultaron horriblemente aburridos, a tal punto que ninguno lo terminé, a pesar que eran lectura obligatoria en el colegio (no recuerdo, pero así debe haberme ido en las respectivas pruebas). Me refiero a “Martín Rivas”, “Pacha Pulai” y “El Diario de Ana Frank”. Con el tiempo he llegado al convencimiento que no necesariamente eran latosos, sino que estaban equivocadamente incluidos en el plan de lectura de niños sin el desarrollo suficiente para apreciar su contenido, lo que creo sigue sucediendo hoy. Sin embargo, como descargo debo mencionar que en el caso de “Martín Rivas” el curso debió dividirse en varios grupos que representaron algunos de los capítulos de la novela, a mi me tocó actuar como “Agustín” un personaje bien difícil ya que requería usar un acento afrancesado, pero salí airoso, me divertí harto y me saqué un 7 (para quienes no lo saben un 7 es la máxima calificación en el sistema educacional chileno).

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